Una feria o un evento es una de las pocas oportunidades en las que su marca llega, literalmente, a las manos de decenas o cientos de clientes potenciales en un solo día. El problema es que la mayoría de las empresas desaprovecha ese momento entregando artículos genéricos que el visitante descarta antes de llegar a la salida. Elegir bien el merchandising marca la diferencia entre un gasto sin retorno y una inversión que sigue trabajando por usted semanas después del evento.
En artículos anteriores repasamos los regalos corporativos más pedidos y cómo escoger la técnica de personalización adecuada. En esta ocasión nos enfocamos en un escenario muy concreto, con reglas propias: cómo elegir los artículos promocionales para una feria o un evento.
Empiece por el objetivo, no por el producto
Antes de pensar en qué regalar, defina qué quiere lograr. No es lo mismo:
- Atraer visitantes a su stand: aquí conviene un artículo llamativo o útil, de alto volumen, que invite a acercarse.
- Quedar en la memoria después del evento: necesita algo que la persona conserve y use en su día a día, para que su marca siga presente cuando ya regresó a la oficina.
- Captar y calificar prospectos: un obsequio de mayor valor, reservado para los contactos que de verdad representan una oportunidad de negocio.
Tener claro el objetivo evita el error más caro: comprar por comprar.
Piense en el público y en el contexto
El asistente de una feria técnica no es el mismo que el de un evento masivo dirigido al consumidor final, y eso cambia lo que conviene entregar. Considere también el lugar y el clima: en un evento al aire libre y caluroso, las botellas, los abanicos o las gorras se agradecen de verdad; en un congreso bajo techo, las libretas y los bolígrafos resultan más apropiados.
Un detalle práctico que pocas veces se contempla: cuánto material va a cargar el visitante. En ferias donde la gente recoge folletos y obsequios en cada stand, una buena bolsa es de los artículos más útiles que puede ofrecer.
Los artículos que mejor rinden en una feria
La bolsa o tote bag es la gran protagonista. El visitante guarda en ella todo lo que recoge y la pasea por el recinto completo, de modo que su logotipo se ve una y otra vez durante todo el evento. Pocos artículos ofrecen tanta exposición por su costo.
Las botellas y los termos funcionan especialmente bien en eventos largos o calurosos, suman puntos por sostenibilidad y se conservan mucho tiempo. Las libretas y los bolígrafos son prácticos en congresos y capacitaciones, donde la gente toma notas. Para prospectos de mayor interés, los artículos de tecnología (power banks, memorias USB) tienen un valor percibido alto y conviene reservarlos. Y no olvide los lanyards, credenciales y la línea ecológica, que refuerzan la imagen del evento.
La estrategia de dos niveles
Un enfoque que da muy buenos resultados es trabajar con dos categorías de obsequio al mismo tiempo:
- Un artículo económico y de alto volumen para atraer y repartir con generosidad.
- Un obsequio de mayor valor, en menor cantidad, destinado a los contactos que de verdad interesan.
Así aprovecha mejor el presupuesto y premia a los prospectos correctos, en lugar de gastar lo mismo en cada persona que pasa frente al stand.
No es solo el regalo: piense en "kit de marca"
El merchandising de un evento no se limita al obsequio. La ropa del personal con su logotipo, los lanyards, las bolsas y el material del stand deberían seguir una misma línea visual. Esa coherencia proyecta profesionalismo y hace que su marca se perciba sólida y cuidada, incluso antes de que el visitante reciba nada.
Personalización y plazos: planifique con tiempo
Una vez elegidos los productos, defina la técnica de personalización según el material y la cantidad; si tiene dudas, nuestra guía sobre serigrafía, sublimación, bordado y grabado láser le ayudará a decidir. Y un punto crítico cuando se trabaja con importación directa: los mejores precios requieren anticipación. Dejar el pedido para última hora suele significar pagar de más o conformarse con lo que haya disponible. Arranque la organización con varias semanas de margen respecto a la fecha del evento.
Errores comunes que conviene evitar
- Artículos genéricos y sin utilidad, que terminan en la basura junto con la inversión.
- Repartir todo por igual, sin distinguir entre un visitante casual y un prospecto valioso.
- Dejar el pedido para el final, con el riesgo de incumplir plazos o perder opciones.
- Un logotipo mal aplicado o en un producto de baja calidad, que transmite justo lo contrario de lo que busca un evento.
En resumen
El orden correcto es claro: primero el objetivo, luego el público, después el producto y, por último, la personalización, siempre con tiempo de por medio. Si acierta en esa secuencia, su presencia en la feria dejará de ser un gasto puntual para convertirse en una fuente de contactos y de recordación de marca.
En PURA MERCH CR le ayudamos a armar el kit ideal para su evento según su objetivo, su presupuesto y sus plazos. Cuéntenos cuándo y dónde participa, y le proponemos las mejores opciones para que su marca destaque.